viernes, 20 de noviembre de 2009

El oficio de hacer pensar

A veces decepciona ver que no parece haber mucho compromiso con la sociedad en las personas que tienen poder de convocatoria: periodistas, artistas, religiosos... Por eso, cuando encuentro a alguien que usa ese poder para hacernos reflexionar, lo guardo como un tesoro...
Para mí, descubrir al periodista español Ramón Lobo (y su blog En la boca del Lobo), ha sido lluvia de mayo. Sus escritos me conmueven. Se nota que hay un esfuerzo por informar pero sin perder la capacidad de asombro y de solidaridad. Sus Cuadernos desde Kabul, crónicas de sus viajes a Afganistán que publica en el periódico El País, me hacen comprender un poco más a ese lejano país, al que cada día me parece descubrir más semejanzas con el mío.
Ok, quizá aquí no haya burkas, pero hay atentados casi todos los días. Pueblos llenos de tradición y cultura pero carcomidos por la corrupción... casi sin esperanzas, ni futuro.
En fin, me gustaría recomendar un post en particular: El oficio de no pensar (publicado en El País), donde describe la vida de dos jóvenes tejedores de pañuelos, en los que el cansancio impide que haya melancolía en sus vidas (eso es para gente del primer mundo). Te obliga a reflexionar sobre las nimiedades con las que muchos nos torturamos un día sí y otro también.

Esa línea me hizo acordarme de esta otra noticia, ahora en el periódico correo:
A partir del 1 de enero de 2011 cualquier ciudadano español que lo solicite, independientemente del lugar de residencia, tendrá derecho a contar con acceso a Internet con una velocidad mínima de 1 Mbps (leer noticia completa bueno, a medias porque es una breve XD).
Ja. ¡Lo que es vivir en un país civilizado!